El entrenamiento de fuerza y su relación con la salud

El entrenamiento de fuerza para la salud.

Cuando nos paramos a pensar sobre el entrenamiento de fuerza a menudo imaginamos una personas muy grandes, con gran hipertrofia, realizando un gesto como una sentadilla con una carga alta. Y no estamos equivocados, esa persona que imaginamos está entrenando fuerza a una gran intensidad porque probablemente sea su deporte principal.

Sin embargo, el movimiento que realiza una persona mayor para levantarse de la cama no dista mucho de esa sentadilla que imaginábamos anteriormente. Incluso, dependiendo de la forma física, el nivel de intensidad que sienten los dos sujetos puede ser similar.

El entrenamiento de fuerza para la salud es imprescindible si queremos llevar una vida activa, es el entrenamiento que nos prepara para tener una capacidad superior a las demandas de un día a día, y esto es clave para todas las personas.

El entrenamiento de fuerza está recomendado para todas las edades. Lejos quedan los mitos que nos hacían pensar que un niño iba a cortar su crecimiento por empezar a practicar deportes de fuerza. Aprender con una edad joven a realizar patrones de movimiento efectivos ayudará al desarrollo motor de la persona además de inculcar unos hábitos de movimiento que ayudarán a la salud global en el futuro.

Los grandes beneficios del entrenamiento de fuerza para la salud:

El entrenamiento de fuerza genera adaptaciones en el miocardio que implican mejoras en la frecuencia cardiaca y la respuesta del corazón.  Está demostrado que en personas mayores el entrenamiento de fuerza de 40%-60% de intensidad mejora la respuesta de la frecuencia cardiaca.

Recientemente el entrenamiento de fuerza se está incluyendo en el tratamiento con personas afectadas por la diabetes tipo 2 para controlar su enfermedad. Esto es así debido a que el entrenamiento mejora a la tolerancia a la glucosa y en la respuesta y sensibilidad de la insulina. En esta misma línea, los autores nos dicen que porcentajes de masa muscular más grandes sugieren unas mejores adaptaciones.

El entrenamiento de fuerza ha demostrado aumentar el metabolismo basal en personas jóvenes y ancianas, esto supone entre el 60 y el 75% del gasto energético diario de una persona.  Estos beneficios se traducen en una mejor oxidación de las grasas, factor que es muy importante en la lucha contra la obesidad. Gracias al entrenamiento conseguiremos mejoras en la composición corporal mejorando el porcentaje de masa magra.

Además, cuando una persona comienza a entrenar a menudo su interés por la salud global aumenta haciendo que sea más fácil mostrar cambios positivos en alimentación y en descanso, factores que son clave en la salud global de la persona.

Con la reciente pandemia mundial debido al Covid-19, los estudios más recientes apuntan que el índice de mortalidad está estrechamente ligado a la masa muscular de los individuos. La obesidad y un bajo porcentaje de masa muscular son factores de riesgo de mortalidad en pacientes.

Como podemos observar, el entrenamiento de fuerza trae numerosos beneficios para la salud, y si es supervisado por una persona cualificada, un control de cargas y una técnica correcta no debiera suponer ningún factor negativo. 

Este artículo pertenece a sport, rendandprev

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