Para muchas personas mayores que viven en Logroño, caminar sigue siendo una actividad diaria fundamental: paseos por el Espolón, ir al mercado, visitar amistades. Pero cuando aparece una sensación de inseguridad o falta de firmeza al caminar, esa autonomía empieza a verse comprometida. Y lo preocupante es que muchas veces estos cambios no se detectan hasta que ya ha ocurrido una caída o lesión.
En FisioClinics Logroño vemos con frecuencia cómo pacientes que antes se movían con soltura comienzan a modificar su forma de caminar, a evitar desplazamientos largos o a apoyarse más en barandillas o acompañantes. La inestabilidad al caminar no es una consecuencia inevitable del envejecimiento, sino un síntoma que debe valorarse de forma profesional para prevenir riesgos mayores.
¿Por qué es importante detectar la inestabilidad a tiempo?
La pérdida de estabilidad al caminar es uno de los principales factores de riesgo de caídas en personas mayores. Estas caídas, además de lesiones físicas, pueden generar miedo al movimiento, pérdida de independencia y aislamiento social.
De hecho, el Gobierno de La Rioja ha puesto en marcha un programa piloto para detectar de forma precoz el riesgo de caídas en mayores desde Atención Primaria, con el objetivo de intervenir antes de que se produzcan. Esta medida, anunciada recientemente por la Consejería de Salud, refuerza la importancia de actuar a tiempo y no normalizar ciertos síntomas.
Iniciativas como esta muestran que la inestabilidad al caminar no debe subestimarse, especialmente cuando existen herramientas clínicas para valorarla y tratarla.
Señales de alerta que no deben pasar desapercibidas
Muchas veces la inestabilidad se manifiesta de forma sutil, pero hay ciertos cambios que conviene observar:
- Caminar más despacio o con pasos más cortos.
- Apoyarse en muebles, paredes o bastones con más frecuencia.
- Tener dificultades al girar o cambiar de dirección.
- Sentir miedo o inseguridad al caminar por la calle.
En nuestra experiencia clínica, estos signos suelen preceder a caídas, incluso en personas que hasta hace poco eran totalmente autónomas.
¿Qué causas pueden provocar inestabilidad en mayores?
No existe una única causa. De hecho, la inestabilidad suele ser el resultado de varios factores combinados:
- Pérdida de fuerza en piernas o glúteos, muy común si se camina menos en invierno.
- Problemas de equilibrio o del sistema vestibular.
- Dolor en rodillas, caderas o columna, que altera la forma de caminar.
- Alteraciones sensoriales o visuales.
- Efectos secundarios de fármacos.
En Logroño, además, muchas personas mayores reducen su actividad física durante el invierno, lo que favorece el debilitamiento muscular progresivo.
¿Cómo se evalúa la inestabilidad desde fisioterapia?
En FisioClinics Logroño realizamos una evaluación clínica completa, centrada en la funcionalidad real del paciente. Analizamos:
- Historial de caídas o tropiezos recientes.
- Fuerza y control de tronco y extremidades inferiores.
- Capacidad de mantener el equilibrio estático y dinámico.
- Patrón de marcha: velocidad, longitud del paso, seguridad.
- Respuesta ante giros, tareas duales o superficies irregulares.
Todo esto nos permite detectar con precisión los factores que contribuyen a la inestabilidad y diseñar un plan de intervención adaptado.
Tratamiento fisioterapéutico: recuperar la seguridad al caminar
El abordaje de la inestabilidad debe ser activo y progresivo, con objetivos realistas, y siempre orientado a mejorar la autonomía del paciente.
¿Qué incluimos en el tratamiento?
- Ejercicios específicos para mejorar el equilibrio.
- Fortalecimiento de piernas, glúteos y zona central (core).
- Reeducación de la marcha y entrenamiento funcional.
- Tareas duales para mejorar la respuesta motora ante estímulos externos.
- Consejos prácticos sobre adaptación del entorno y prevención de caídas.
Con frecuencia, los avances más pequeños son los más significativos: poder volver a caminar sin apoyo, sentirse seguro al cruzar una calle o subir una escalera sin miedo cambia por completo la calidad de vida.
Qué puedes hacer desde casa para mantener la estabilidad
Además de la fisioterapia, algunas acciones cotidianas pueden ayudar a conservar la seguridad al caminar:
- No pasar demasiado tiempo sentado sin moverse.
- Caminar en casa o por zonas seguras todos los días, aunque sea poco.
- Hacer ejercicios de equilibrio apoyado en una silla o pared.
- Asegurar que el calzado sea estable y antideslizante.
- Eliminar obstáculos en casa como alfombras sueltas o cables.
La clave está en mantener el cuerpo en movimiento, incluso en los meses más fríos.
Enfoque de FisioClinics Logroño: prevención, acompañamiento y autonomía
En nuestra clínica, abordamos cada caso de forma individual, comprendiendo que detrás de una marcha inestable puede haber múltiples causas y contextos personales. Trabajamos con personas mayores activas que quieren seguir disfrutando de su día a día sin miedo a caerse, y también con quienes han perdido seguridad tras una caída y necesitan recuperar confianza en su cuerpo.
En FisioClinics Logroño, diseñamos programas adaptados para mejorar el equilibrio, reforzar la musculatura y prevenir futuras complicaciones, siempre desde una perspectiva cercana, funcional y orientada a la autonomía.
Conclusión
La inestabilidad al caminar no es solo un signo de envejecimiento: es una señal de alerta que puede y debe tratarse. En una ciudad como Logroño, donde caminar forma parte de la vida diaria de muchas personas mayores, detectar estos cambios a tiempo puede marcar la diferencia entre mantener o perder la independencia funcional.
Si tú o algún familiar ha comenzado a caminar con inseguridad, evitar ciertos recorridos o limitar su actividad por miedo a caer, es el momento de actuar. La fisioterapia puede ayudarte a recuperar la estabilidad y moverte con seguridad cada día.

















