tendinitis aquilea

Qué es la tendinopatía o tendinitis del tendón de Aquiles y cómo lo tratamos FisioClinics

El tendón de Aquiles es una estructura de tejido conjuntivo situado en la parte posterior e inferior de la pierna, que une los músculos de la pantorrilla (gemelos, sóleo y plantar delgado) con el talón (hueso calcáneo), siendo uno de los tendones más fuertes y resistentes del cuerpo.
El término tendinopatía Aquílea se utiliza para englobar de forma genérica cualquier afectación del tendón de Aquiles. Tanto la tendinitis (hace referencia a todos los problemas inflamatorios) como la tendinosis (degeneración) estarían incluidos dentro del término de tendinopatía.
Este tendón tiene una gran importancia en la estática y en la dinámica corporal, permitiendo mantener una posición de pie y generando una buena transmisión de la carga tanto propulsiva como de amortiguación en gestos como caminar, correr o saltar.
Traumatismos, lesiones agudas, alteraciones biomecánicas, etc. condicionarán micro desgarros en la estructura de tejido conjuntivo dando lugar a una tendinitis en el tendón que a la larga y si no es tratado a tiempo puede ir degenerando y evolucionar a una tendinosis.

Síntomas de la tendinitis aquílea

Lo más habitual es un dolor de intensidad creciente encima de talón a escasos centímetros. Inicialmente el dolor puede aparecer por la mañana o al inicio de la actividad física. En la medida en la que el tendón degenera los síntomas pueden empeorar produciéndose incluso en reposo, dando cojera importante o apareciendo antes y manifestarse durante más tiempo.
El dolor aparecerá tanto al estiramiento como a la contracción muscular y puede extenderse por la musculatura de esta zona de la pierna (gemelos y sóleo) 

Causas de la tendinopatía aquílea

La tendinitis aquílea es generada por solicitar (estresar) de manera muy repetitiva al tendón (sobreuso) o por realizar un estímulo demasiado intenso que termina por producir micro desgarros en las fibras conectivas del tendón.
Entre las posibles causas de lesión destacan:

  • Incremento brusco de la actividad física sin una adaptación progresiva. Por ejemplo, carreras de montaña los fines de semana sin un buen acondicionamiento del tendón a este tipo de estímulos.

  • Sobreentrenamiento o no respetar los tiempos de recuperación y descanso, lo que por una parte facilita los procesos degenerativos sobre el tendón e impide su correcta regeneración que se producirá en las fases de reposo.

  • Excesiva tensión de la musculatura de la pantorrilla lo que aumenta la tracción sobre el tendón de Aquiles favoreciendo los desgarros cerca de su inserción.

  • Alteraciones biomecánicas de la pisada como ocurre en un pie plano o una hiper pronación del pie disminuyendo la capacidad de amortiguación de impactos.

  • Disfunciones a nivel del calcáneo (talón) . Un valgo de calcáneo (el talón se acuesta sobre su lado interno) aumentará la tracción sobre el tendón, mientras que un varo de calcáneo (el talón se acuesta sobre su lado externo) suele estar condicionado por excesiva tensión de gemelos y sóleo repercutiendo sobre el tendón.

  • Disfunciones osteopáticas dorsales bajas y lumbosacras influirán sobre la inervación y vascularización correcta del tendón favoreciendo la aparición de lesiones.

  • Superficie de realización de la práctica deportiva. Correr por terrenos irregulares obliga al pie a realizar mayor cantidad de ajustes y correcciones para transmitir bien la amortiguación solicitando en mayor medida al tendón de Aquiles.

  • También se debe tener en cuenta la utilización de un buen calzado deportivo y una correcta hidratación.

Otra visión desde la fisioterapia integrativa o FiiT Concept


Además de las posibles causas mecánicas hay que contemplar otros factores como posibles causas de esta lesión. Factores como el cansancio, el estrés mantenido en el tiempo, a nivel emocional la desesperanza, no ver salida a una situación pueden provocar disfunciones a nivel del riñón o vejiga. Estas disfunciones provocan disfunciones a nivel lumbar, estas disfunciones alteran el funcionamiento muscular provocando asimetrías musculares tanto de la zona lumbar, pélvica o extremidades inferiores pudiendo provocar esta lesión del tendón de Aquiles

Tratamiento del tendón de Aquiles

 

  • La tendinitis en fases iniciales se debe tratar con hielo para evitar una inflamaciópn descontrolada que pueda generar adherencias y con reposo relativo apartando los ejercicios que impliquen carrera o saltos.

  • También se pueden utilizar aparatos que mejoran la cicatrización como la indiba o la diatermia y de este modo acelerar los procesos de recuperación.

  • Reducir la tensión de los músculos de la pantorrilla usando técnicas como masaje, punción seca, ectropunción o fibrólisis diacutánea.

  • Tratamiento de las disfunciones a nivel podal, femorotibial o vertebrales mediante técnicas articulatorias o manipulativas.

  • Ejercicios correctivos sobre las alteraciones biomecánicas, así como aquellos destinados a una adaptación progresiva a la carga, amortiguación y fase de propulsión.

  • Ondas de choque para producir cambios metabólicos en los tejidos y una mejor reorganización de las fibras conjuntivas tendinosas.


 

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